CNDA-NE-022-2019

LA ADUANA NO ES BOTÍN DE NADIE….!

Causa estupor e indignación ver que el fragor del reacomodo político que vive el país desde la salida del gobierno del ex presidente Morales, que fue un gobierno marcado por el autoritarismo y la desinstitucionalización del país, las posibles alianzas de agrupaciones, partidos políticos y organizaciones cívicas se enmarquen en las prebendas y repartijas que nos vuelven a la triste realidad de convivir con la clase política que tenemos los bolivianos, que realmente da poco menos que vergüenza.

En la distribución de los tesoros de guerra después de “la batalla de 21 días” donde el pueblo boliviano de la mano de sus líderes cívicos y organizaciones demócratas como el CONADE, conquistaron su libertad, aparece cual deseada reliquia la Aduana Nacional de Bolivia, la segunda entidad recaudadora de tributos del país, hasta hoy dirigida por autoridades del gobierno saliente que, a pesar de todo, han sabido mantener durante los últimos años un razonable respeto a la institucionalidad aduanera y estabilidad funcionaria del personal profesional.

Al parecer la clase policita tradicional y la emergente no entienden aun contra que nos hemos revelado los ciudadanos, como si todos no hubiéramos estado hastiados de lo que fueron sus mismas banderas de liberación: de la corrupción en casi todas las esferas del gobierno, de la impunidad con la que actuaban, del nepotismo en las entidades públicas, de la injusticia y persecución que instauraron a los que pensaban diferente de ellos.

Es como si nuestra dirigencia no alcanzara a comprender ni aprender de los escenarios tan funestos como dantescos propiciados como efecto de la corrupción en los países de América Latina, con ex presidentes, ex ministros, ex senadores y magistrados procesados y presos, otros muertos por sus propios medios y varios fugitivos alejados de su patria y sus familias, como si estas no fueran lecciones que se aprenden con sangre y al parecer en carne propia.

Ni el socialismo de izquierda, ni el nacionalismo de derecha, o el centrismo de los social demócrata aun entienden que lo que nuestros pueblos requieren es de políticos apolíticos de las viejas prácticas políticas donde para llegar al poder se vale todo y una vez en el poder para mantenerlo y enriquecerte vale todo, y por tanto lo que menos vale es la sociedad que los eligió y a la que supuestamente representan.

A los políticos tradicionales y emergentes de Bolivia, desde este Editorial, los Despachantes de Aduana queremos decirles que ¡¡la Aduana no es botín de nadie...!!, que la Aduana Boliviana es la entidad recaudadora del comercio exterior boliviano del pueblo boliviano y trabaja y recauda para el pueblo boliviano, no para el bolsillo de políticos ni funcionarios corruptos, por tanto, debe respetarse en su institucionalidad y administración en apego estricto a su Ley y normativa reglamentaria.

La Aduana boliviana debe consolidarse y ser respetada como una organización técnica y autárquica cuyas principales autoridades deben ser elegidas  por los representantes del pueblo en la Asamblea y por el Presidente de la República, por lo cual sus autoridades las elige el pueblo por periodos de cinco años, siendo su máxima autoridad el Directorio de la Aduana Nacional conformada por cuatro Directores y un Presidente Ejecutivo, conforme lo establece la Ley General de Aduana en sus Artículos 29 al 40.

Vamos a proponer y trabajar con el gobierno de transición -como lo estamos haciendo- y con el futuro gobierno de Bolivia, en la institucionalidad aduanera basada en la carrerea del Funcionario Público Aduanera con respeto a la función técnica especializada y respeto a la jerarquía de sus cargos y trayectoria, sustentadas con evaluaciones anuales sobre su desempeño, capacidades y comportamiento ético y moral. Solo de esta manera conformaremos entidades recaudadoras alejadas de las manos de políticos de turno oportunistas.

Esperamos en el devenir de los siguientes meses encontrar entre los candidatos a gobernantes de nuestro país gente proba y honesta, alejada de las viejas prácticas políticas de la difamación y la trampa, gente de accionar transparente, práctica prohibida por estúpida en la política tradicional. Esperamos ver gente sinceramente apegada a Dios nuestro Señor, apegada a su Ley, gente con temor de la vergüenza que causa la deshonra, gente que ame verdaderamente a Dios su Patria y su Familia.

Lic. Antonio Rocha Gallardo

PRESIDENTE CNDA