CNDA-NE-012-2019

LOGROS IMPORTANTES EN LA INTERDICCIÓN AL CONTRABANDO

 

 

Desde la creación del Viceministerio de Lucha contra el contrabando en mayo del 2018 y más aun desde el mandato expreso del Presidente del Estado a las Fuerzas Armadas del País de luchar contra el contrabando de forma prioritaria dentro de sus funciones, se puede decir -después de muchos años- que nos hemos anotado varias importantes batallas en una guerra que sabemos es de largo aliento y de mucho sacrificio.


Las batallas ahora se concentran en el altiplano boliviano en la frontera con Chile con la permanente incautación de productos emblemáticos del contrabando como los vehículos, ropa usada, cigarrillos, bebidas alcohólicas, productos electrónicos y línea blanca, todos estos productos tienen altos gravámenes y complicadas restricciones a su importación formal, lo cual hace más atractivo el contrabando, al ser más cuantioso el valor de la evasión de los tributos y las restricciones. A mayores restricciones mayor negocio para los contrabandistas.


Estamos enfrentando a un enemigo poderoso cuyo negocio esta dado por la cuantía del contrabando en Bolivia que se estima oscila entre los 2000 y 2500 millones de dólares anuales, que equivalen al 25% de las importaciones formales del país en los últimos años, estas cifras estimadas se habrían acrecentado hasta el año pasado considerando la simple constatación del importante incremento de las ferias itinerantes de venta de ropa y prendería usada, contrabando explícito a vista y paciencia de propios y extraños.


Es innegable el incremento hasta el año pasado de la cantidad de vehículos de contrabando, sin placas o con placas clonadas en los municipios rurales del eje troncal del país, en algunos casos hay municipios como el de Vallegrande y otros en Oruro y Cochabamba donde se desarrollan grandes ferias de vehículos chutos donde la variada oferta va desde vehículos de pasajeros, omnibuses, camiones, hasta maquinaria liviana para la construcción o el agro. Según estimaciones de ANH en el país circulan de 35 a 40 mil vehículos de contrabando, con placas provisionales de los mismos municipios rurales o con placas clonadas.


En este contexto resaltan los esfuerzos compartidos de las Fuerzas Armadas y el novel Viceministerio de Lucha contra el contrabando, que en lo que va del año han realizado importantes incautaciones y destrucción de vehículos con contrabando, en algunos casos con pérdida de vidas humanas de soldados y oficiales del Ejército a manos de la mafia del contrabando. La semana pasada el Viceministerio anunció la incautación de cerca de treinta vehículos de contrabando en la frontera con Chile en el Departamento de Oruro, resultados dignos de destacar y felicitar como ya lo hiciera oficialmente nuestra institución.


Esta tarea coordinada, ahora cuenta con el apoyo y participación del sector privado boliviano a través la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia cuyas principales instituciones miembros participaran del proyectado Consejo Nacional de Lucha contra el Contrabando, el cual se espera sea presidido por el mismo Presidente del Estado Plurinacional. Esta responsabilidad compartida nos compromete como sector privado en otros frentes de la lucha contra el contrabando como el de la facilitación del comercio.


Cabalmente es en el ámbito de la facilitación del comercio, donde aún tenemos tarea pendiente. Es necesario concertar con las autoridades nacionales vinculadas al desarrollo y cumplimiento de las políticas públicas relacionadas a los aranceles, impuestos, protección a la producción nacional, medidas de restricción y procedimientos de importación, algunas importantes modificaciones y ajustes a la normativa que permitan acrecentar la confianza del contribuyente formal, generando mayor seguridad y previsibilidad respecto al pago de sus tributos y el cumplimiento del sin número de regulaciones y restricciones que hoy tienen una gran parte de los productos que se importan.


En el caso concreto de los nuevos procedimientos de importación a consumo y valoración aduanera de las mercancías, se han planteado desde los sectores industrial y comercial una serie de observaciones a la norma que no han sido atendidas por la autoridad competente, lo que provoca una sensación de riesgo e inseguridad del importador formal al estar sujetos -a nuestro modesto entender- a la aplicación subjetiva o errónea de la normativa supra nacional vigente.


 

Lic. Antonio Rocha Gallardo

PRESIDENTE CNDA