CNDA-NE-008-2020

BOLIVIA LA ECONOMÍA MENOS SUSTENTABLE

DE LATINOAMÉRICA

Un reciente e innovador estudio sobre un nuevo índice de “sustentabilidad” de las economías, desarrollado por el equipo de inteligencia de la prestigiada revista América Economía, da cuenta del análisis de una serie de factores que determinan la sustentabilidad de un país. El estudio pretende mostrar cuan preparadas están nuestras economías para confrontar el cambio climático y cuanto contribuye cada una de ellas a reducir su negativo impacto global ya visto en desastres naturales como los incendios en la Amazonía brasileña, en la Chiquitanía boliviana y en Australia, o el derretimiento de los glaciares y el aumento en el nivel de los mares y océanos.

El índice parte del análisis de siete factores o variables básicas, a saber: la emisión de gases de efecto invernadero, la calidad del aire, composición de la matriz energética, el establecimiento de impuestos ambientales, manejo de recursos hídricos, biodiversidad y bosques, y la contaminación agrícola. De ello se desprenden índices cuantificables y verificables como la emisión de gases por cada millón de dólares del PIB, consumo de herbicidas y pesticidas por hectárea de cultivo, índice de stress hídrico, variación de hectáreas de bosque, cantidad de energía limpia consumida y otros.

Entre los indicadores que más llama la atención está el de la emisión de gases de efecto invernadero, donde nuestro país destaca -de lejos- como el mayor contaminador, emitiendo 1.125 toneladas de CO2 equivalentes por cada millón de dólares del PIB, es decir el doble de lo que produce el segundo país más contaminador de la región que es Paraguay y cinco veces más de lo que emite el país menos contaminador de la región que es Costa Rica. El estudio cita como fuente de los datos de esta variable al Postdam Institute for Climate Impact, World Bank.

Otro indicador importante de peso en el estudio de sustentabilidad es el de la calidad del aire en las zonas urbanas, donde Bolivia destaca por ser el segundo país con peor calidad de aire, siendo el Perú quien tiene el aire más contaminado en la región. La fuente citada es la Organización Mundial de la Salud.

Otro importante indicador sobre la sustentabilidad de la economía está en la capacidad de abastecer nuestra demanda de energía con la generación de energías limpias (eólica, hídrica, solar, etc.), donde también destacamos como uno de los menos afortunados de la región, siendo el segundo país peor calificado, abasteciendo solo el 25% de nuestro consumo de energía desde fuentes renovables, solo por encima de México que abastece el 16% de su consumo energético con energías limpias. Los mejor calificados son Paraguay y Costa Rica en los que casi el 100% de su demanda energética es cubierta con la generación de energías renovables.

En el resumen y ponderación de cada uno de los factores de análisis, se determina una calificación sobre la sustentabilidad de las economías de la región, siendo el mejor calificado Costa Rica con un puntaje total de 85 puntos sobre 100 posibles, quedando en el último lugar Bolivia con un puntaje de 42 sobre 100, por debajo de Perú y Paraguay que obtuvieron 56 y 57 puntos respectivamente. Esta evaluación realmente nos debería preocupar a todos los bolivianos, pues siendo una de las economías más pequeñas en Latinoamérica resultamos siendo también la que menos hace para contrarrestar los efectos del cambio climático y la que menos preparada esta para afrontar sus consecuencias.

Otra conclusión del análisis de estos indicadores es que nuestras políticas públicas ambientales son incapaces de regular y controlar una producción eminentemente primaria extractivista especialmente en el sector minero e hidrocarburifero, esto además de la escases de control regulatorio en el sector agrícola y pecuario, también primario. Hay mucho por hacer después de estos catorce años donde nos dejaron en la retaguardia en los indicadores de buenas prácticas y nos hicieron campeones de los peores indicadores, a pesar de haberse llenado la boca con la mejor tasa de crecimiento de la región que nos mantiene como la economía más pobre de Sudamérica y la menor inflación con fuerte subvención estatal a costa del sector privado.

Lic. Antonio Rocha Gallardo

PRESIDENTE CNDA